Elegir un nuevo equipo para el laboratorio clínico es una decisión que impacta directamente la calidad del servicio durante muchos años. Estos son algunos factores generales a considerar antes de tomar esa decisión.
1. Volumen de pruebas y capacidad requerida
No es lo mismo equipar un laboratorio de referencia con alto volumen de muestras que un laboratorio de clínica pequeña. Dimensionar correctamente la capacidad del equipo evita tanto la subutilización como los cuellos de botella operativos.
2. Menú de pruebas disponible
Cada plataforma analítica tiene un menú de pruebas específico. Es importante verificar que cubra las necesidades actuales del laboratorio y que tenga margen de expansión para incorporar nuevas pruebas en el futuro.
3. Costo total de propiedad
El precio de adquisición es solo una parte de la ecuación. Conviene evaluar también el costo de reactivos, el consumo por prueba, los requerimientos de mantenimiento y la disponibilidad de soporte técnico y repuestos en la región.
4. Trazabilidad y control de calidad
Un buen equipo debe integrarse fácilmente a los programas de control de calidad interno y externo del laboratorio, y facilitar la trazabilidad de resultados exigida por normativas como ISO 15189.
5. Facilidad de integración con el sistema de información
La conectividad con el sistema de información de laboratorio (LIS) reduce errores de transcripción y agiliza la entrega de resultados, algo cada vez más relevante en laboratorios con volúmenes crecientes.
6. Soporte técnico y capacitación
Finalmente, contar con un proveedor que ofrezca capacitación adecuada al personal y soporte técnico oportuno es tan importante como las especificaciones del propio equipo, especialmente en instalaciones donde una parada no planificada afecta directamente la atención al paciente.
Tomarse el tiempo de evaluar estos factores en conjunto —y no solo el precio de lista— ayuda a tomar una decisión de inversión más acertada a largo plazo.
